Lo que ocurre en la Quinta Santa Rosa, en el distrito de Pátapo, ya no es solo un problema urbano: es una tragedia anunciada producto de la negligencia y el abandono de las autoridades locales.
Desde hace mucho tiempo, los moradores de esta zona vienen denunciando el colapso total del sistema de alcantarillado, situación que ha provocado el constante rebalse de aguas servidas, aniegos contaminantes, olores insoportables y un ambiente insalubre que amenaza diariamente la salud de decenas de familias.
Las calles se han convertido en verdaderos focos infecciosos, donde las aguas residuales corren frente a las viviendas, generando enfermedades gastrointestinales, infecciones en la piel y problemas respiratorios, especialmente en niños y adultos mayores.
Pero la situación llegó a su punto más dramático cuando la vivienda de la señora Soledad Díaz Carrasco, de 58 años, colapsó repentinamente. El debilitamiento del suelo y de la estructura, provocado por la constante filtración de aguas servidas, terminó en una tragedia: la casa se desplomó, dejando a la propietaria gravemente herida entre los escombros.
Vecinos del lugar relatan escenas de desesperación. Fueron ellos mismos quienes tuvieron que rescatarla, mientras el agua contaminada seguía invadiendo la zona, evidenciando una realidad que las autoridades parecen negarse a ver.
Los moradores denuncian que no es la primera vez que advierten del peligro, pero sus reclamos han sido ignorados una y otra vez. Oficios, solicitudes y denuncias han quedado archivadas mientras el problema se agrava día tras día.
Hoy, la Quinta Santa Rosa vive prácticamente en condiciones inhabitables. El calor intenso y las recientes lluvias solo han empeorado el escenario, incrementando la proliferación de insectos, malos olores y riesgos de brotes epidémicos.
La población exige respuestas inmediatas. ¿Cuántas casas más deben colapsar? ¿Cuántas personas deben enfermar o resultar heridas para que las autoridades reaccionen?
Los vecinos hacen un llamado urgente a la Municipalidad y a las autoridades regionales para que se ejecute de inmediato la rehabilitación del sistema de alcantarillado, antes de que esta crisis sanitaria termine cobrando consecuencias aún más graves.
Porque lo que hoy ocurre en la Quinta Santa Rosa no es un simple problema de desagüe.
Es el reflejo de un abandono institucional que pone en riesgo la vida y la dignidad de todo un pueblo.
La población exige acción inmediata. Basta de indiferencia.

